Patricio Guzmán murió este martes 15 de septiembre a los 85 años en París, ciudad donde residía. El director de La batalla de Chile, Nostalgia de la luz, El botón de nácar y La cordillera de los sueños falleció durante la mañana producto de un paro cardiorrespiratorio.
Durante más de cinco décadas filmó la historia de Chile como una memoria todavía abierta. Volvió al golpe de Estado, la dictadura, el exilio y los detenidos desaparecidos, pero también buscó sus huellas en el desierto, el océano y la cordillera. Esa forma de mirar convirtió una experiencia profundamente chilena en una obra capaz de cruzar fronteras.
La batalla que marcó su cine
Nacido en Santiago en 1941, Guzmán estrenó su primer largometraje, El primer año, en 1972. El documental seguía los primeros meses del gobierno de Salvador Allende y llamó la atención de Chris Marker, quien apoyó el trabajo que terminaría convirtiéndose en La batalla de Chile.
Guzmán y su equipo filmaron hasta el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. El director fue detenido y pasó dos semanas en el Estadio Nacional antes de partir al exilio. El material logró salir del país y, entre 1975 y 1979, tomó la forma de una trilogía monumental sobre los últimos meses de la Unidad Popular, el quiebre democrático y la organización popular.
La memoria chilena siguió atravesando sus películas. En nombre de Dios observó el papel de la Iglesia Católica durante la dictadura; Chile, la memoria obstinada regresó sobre los protagonistas y las imágenes de La batalla de Chile; El caso Pinochet acompañó el proceso judicial contra el dictador, y Salvador Allende volvió a la figura del presidente desde una mirada personal.
Con Nostalgia de la luz, El botón de nácar y La cordillera de los sueños, esa búsqueda encontró una nueva forma. Guzmán conectó el pasado político con los paisajes del país: las estrellas y los huesos ocultos en Atacama, el agua como archivo de la Patagonia y la cordillera como frontera y presencia permanente.
Su trabajo recibió reconocimientos en Cannes, Berlín y los Goya. En 2023 obtuvo el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, una distinción que reconoció una filmografía fundamental para el documental latinoamericano. También fue fundador de FIDOCS, el Festival Internacional de Documentales de Santiago.
La película que todavía quería filmar
En una entrevista con Culto publicada en 2024, Guzmán habló de los problemas de salud que había enfrentado y contó que quería volver a Chile para realizar un nuevo proyecto. Todavía prefería guardar el tema: “El tema, que no te lo puedo decir todavía, es muy bueno”.
Esa idea quedó como una última promesa de regreso. Patricio Guzmán pasó gran parte de su vida lejos de Chile, pero nunca dejó de filmarlo.
